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Angeloscuro

Mira a tu alrededor, el mundo está lleno de hipócritas...

Mira a tu alrededor, el mundo está lleno de hipócritas...

Dos días después y aun no entiendo lo que ha pasado... el poco valor que les das a unas cosas y lo mucho que te das cuenta que valen en ciertos momentos... una palabra a tiempo a veces importa más que mil sermones y perdones después. Una palabra a tiempo...

¿Quién es dueño de su propio tiempo? ¿Quién maneja su destino y el de todo lo que lo rodea? ¿Quién es capaz de perdonarlo todo? ¿Cuál es la fórmula del olvido?

Dos días después... y nada. Lo único para lo que me han servido es para darme cuenta que, después de todo este tiempo, siempre quedan las mismas personas. Esas que han estado contigo en todo lo bueno que te ha pasado en la vida, riendo contigo y participando de tus momentos de felicidad... pero también han estado en los malos, compartiendo tu dolor, tus noches en vela, secando tus lágrimas o dejando que salgan al exterior con todas sus consecuencias. Hermana, siempre conmigo...

También he caído en la cuenta de que la gente no cambia, y por mucho que te prometen el mundo, acaban siendo la nada. Y cómo personas a las que apenas conoces, o conoces hace poco, te demuestran que son leales, y que siempre están ahi...

Dos días después... y me he dado cuenta que hecho de menos a cierta persona. Cierta persona que me enseñó un día que llorar no es malo, y que ir siempre con la coraza puesta sí que lo es. Irónicamente, fue una de las personas por las que mas he sufrido en mi vida, aún lo hago cada vez que su recuerdo viene a mi mente... Me he dado cuenta que echo de menos sus palabras, su mirada, su increíble manera de entenderme y escucharme... jamás encontraré a nadie como tú... eres mi isla.

Dos días después... y he comprendido lo hipócrita que puede llegar a ser el ser humano, lo increíblemente absurdo que te puede llegar a sonar un discurso genial y que en su momento creíste. El poder de las palabras en su sentido más aplastante.... y cuanto daño te hace no pronunciarlas o no oírlas...

Simplemente era una palabra, se supone que no cuestan nada ¿verdad?

A veces una sóla palabra lo es todo. Cuanta hipocresía hay en este mundo y cuanto dolor enterrado.

 

 

 

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